El libro que cuenta las historias de los pasajeros gays del Titanic

10 mayo, 2018

El libro que cuenta las historias de los pasajeros gays del Titanic

Imagen tomada de Titanic Kiállítás

Hugh Brewster es el autor de numerosos libros sobre el Titanic, muchos de los cuales han sido vendidos como pan caliente. En su libro más famoso, “Vidas doradas, Viaje fatal: Los pasajeros de primera clase del Titanic y su mundo”, ofrece una mirada cuidadosamente ilustrada de las inquietantes e inolvidables historias de los pasajeros del barco condenado al naufragio.

“Es nuestra parábola moderna más poderosa, el gran barco, considerado insumergible, que se viene abajo en su primer viaje”, dice Brewster sobre por qué todavía hoy estamos hablando del Titanic, un siglo después de su trágico hundimiento.

“Las historias de cómo se comportaron las personas en esa cubierta inclinada son inquietantes e inolvidables”.

A través de pintorescos retratos de algunos de los viajeros más fascinantes y adinerados del Titanic, el libro ofrece sorprendentes descubrimientos sobre la vida privada de pasajeros como el artista y escritor Francis Millet y su amigo (y ex compañero de habitación) comandante Archibald Butt, ayudante militar de los presidentes Theodore Roosevelt y William Howard Taft.

De particular interés para los lectores LGBT es la sugerencia de Brewster de que Millet y Butt eran más que amigos. Escribe que mientras Butt, un “soltero con una intensa devoción por su madre”, parecía ser un hombre homosexual de closet, al igual que Frank Millet, un corresponsal de guerra condecorado, padre de tres hijos y casado.

Después del desastre, Millet sobrevivió y discutió sobre su homosexualidad con un poeta de San Francisco llamado, Charles Warren Stoddard, con quien mantuvo un estrecho lazo y fluida correspondencia que fue objeto de estudio por parte de Brewster, en el trabajo para ambientar su libro.

“Dado que la homosexualidad fue una vez una ofensa de prisión”, dijo Brewster a The Advocate, “diarios y cartas incriminatorias fueron usualmente destruidos, por lo que es notable que las cartas de amor juveniles inequívocamente homoeróticas de Frank Millet a Stoddard hayan sobrevivido”.

En el mensaje final de Millet, enviado desde el Titanic en Queenstown, Irlanda, cuatro días antes del hundimiento, el artista escribió a otro amigo que una inspección de la lista de pasajeros lo llevó a creer que había un buen número de “nuestra gente” a bordo.

Si bien la mayoría de los libros sobre el desastre ubican al Titanic como el protagonista de la tragedia, Gilded Lives permite que sus desconocidos pasajeros ocupen un lugar central. El resultado es una cautivadora historia de personas homosexuales y heterosexuales cuyos destinos son tan trágicos hoy como lo fueron hace más de un siglo.