Es condenado a prisión por drogar a cuatro hombres y violar a tres

13 junio, 2018

Es condenado a prisión por drogar a cuatro hombres y violar a tres

Un hombre llamado Sam Ashley irá a prisión por drogar a cuatro hombres, luego de contactarlos a través de Grindr. De las víctimas drogadas, tres fueron abusadas sexualmente.

Los hechos ocurrieron en 2016, todos el mismo día en la casa de la víctima, aunque no todos al mismo tiempo. Si bien cada uno de los incidentes fue diferente, la audiencia judicial reveló que Ashley les dijo a algunas de sus víctimas que tenía cáncer terminal de colon como un ardid para organizar una reunión.

En cuanto a cada incidente, una de las víctimas de Ashley fue drogada y violada dos veces. Esta víctima era un estudiante universitario que inicialmente solo había acordado reunirse para una ir a trotar con Ashley; pero más tarde descubrió que Ashley tenía otros planes.

La segunda víctima había aceptado un encuentro sexual con Ashley, aunque en un trío. Cuando los dos se encontraron, Ashley le dio a la víctima lo que pensó que era paracetamol para un dolor de cabeza, pero en realidad lo estaba drogando para ponerlo a dormir.

La tercera víctima era un hombre portador del VIH. Ashley terminó drogando a este hombre y luego lo violó, al menos en dos ocasiones.

Por último, la cuarta víctima nunca fue violada. Mientras estaba drogado como los demás, terminó despertando antes de que Ashley pudiera violarlo. Según los informes, se despertó y vio “una serie de juguetes sexuales en la cama”.

Los métodos de Ashley para drogar a todos estos hombres fueron diferentes en cada situación. A uno le dio una taza de té con la droga diluida, a otro le hizo creer que estaba dándole un medicamento para el dolor de cabeza, y a otro le dio una bebida azucarada con la droga en ella. Según los fiscales del caso, esta conducta es muy grave, especialmente para el chico que tenía VIH, pues la droga suministrada por Ashley podría haber entrado en conflicto con su medicación para el virus y esto le habría podido provocar la muerte.

El equipo de defensa de Ashley trató de explicar sus acciones diciendo que fue provocado por muchas circunstancias, incluyendo el colapso de su sociedad civil, ser intimidado en el trabajo, lidiar con la ansiedad y los traumas del pasado de su infancia.

William Mousley, el abogado de Ashley, dijo durante el juicio:

“La combinación de esos diversos factores y las tensiones que trajeron pueden proporcionar una explicación de por qué mi cliente se comportó de la manera en que lo hizo en 2016. Pero creo que esa combinación de factores es poco probable que se repita en su vida por lo cual, él no es un peligro para la sociedad”.

Y luego agregó:

“Ashley tiene 30 años y podría ser enviado a rehabilitación siquiatrica en lugar que a una cárcel para que pueda aprovechar sus años de juventud”.

Por fortuna, ni la policía, ni la fiscalía ni el juez del caso estuvieron de acuerdo con estos argumentos. Para ellos, Samuel Ashley es una persona peligrosa, calculadora y manipuladora que cometió delitos muy graves contra sus víctimas.

Además, David Melville, quien fue el juez a cargo del caso, le dijo a Ashley en la corte:

“Hiciste todos los pasos que se necesitaban para cometer el crimen perfecto, lo cual prueba que tu forma de pensar es distorsionada. Tu patrón de comportamiento, es peligroso a mi juicio. Tú descubriste que era posible obtener esas drogas para dormirlos y las usaste sin tener en cuenta la posible afectación a la salud de tus víctimas. Te aprovechaste de ellos y además, les mentiste diciéndoles que tenía cáncer para convencerlos de que fueran a tu casa. Ese fue un comportamiento calculado, fue deliberado y horrible”.

Considerando todo lo anterior, el juez consideró darle una sentencia de cadena perpetua a Ashley, pero finalmente decidió que 23 años de prisión serían suficiente escarmiento. La pena incluye la prohibición de volver a usar Grindr o cualquier otra app de ligue. Además, de ahora en adelante Ashley deberá informar a la policía cada vez que se inicie una relación sentimental.