¿Por qué es difícil aceptar el hecho de que un hombre puede ser violado?

MEN

19 febrero, 2018

¿Por qué es difícil aceptar el hecho de que un hombre puede ser violado?

¿Fuertes Vs débiles?

Será que pesa demasiado el pensamiento de que el hombre es el ser fuerte y la mujer la débil.

Los comentarios que pudimos observar en la fanpage de MEN Magazine Gay acerca de las noticias de hombres que contaron ser violados por el actor y modelo Topher DiMaggio, dejaron muy claro un punto de vista que está arraigado en la sociedad: un hombre no puede ser violado.

Muchos ven el hecho de violación a un varón con ironía al creer que un hombre, por el simple hecho de ser hombre, puede defenderse ante un ataque de cualquier magnitud proveniente de otro varón, llevando el hecho a un estado de burla, y sistematizando de que las únicas personas que pueden ser violadas sobre la faz de la tierra son las mujeres.

El actor del cine adulto gay Tegan Zayne, hace un par de semanas, como es bien sabido, denunció el hecho de acoso sexual que sufrió en manos de un colega. La noticia rápidamente se esparció por todos los medios Lgbt, desencadenando un acto de confesiones de otros hombres que hablaron de sus malas vivencias al lado de Topher DiMaggio.

Para el momento en que Zayne reveló su experiencia, expresó que lo vivido lo dejó sintiéndose “menospreciado y degradado”, y después de la publicación realizada pensó que hablar sobre aquel lapsus de su vida no fue tomado en serio por ser él un hombre dedicado a la pornografía.

En conversación con Huffington Post, Zayne declara que a pesar de la mayoría de comentario negativos que recibió, él tiene la confianza en que su historia como la de otros hombres violados a futuro tenga un enfoque porque “los hombres también pueden ser víctimas, los trabajadores sexuales también son violados”.

Sobre este tema de hombres violados, la BBC en 2017 reveló la historia de Stephen Kigoma, un hombre que con mucha valentía contó que fue violentado vía sexual, quien tenía en mente que “si hablo de esto, voy a ser apartado de mi gente. Incluso aquellos que me hablarían, no me darían ya la mano”.

Kigoma cuenta que calló su historia porque este es un tema tabú, al tener presente que en la sociedad “un hombre no puede llorar. La gente me iba a decir que era un cobarde, que era débil, que era estúpido”.

Este hecho de violación la vivió Kigoma y otros hombres en 2011 en medio del conflicto interno en su país, la República Democrática del Congo.

¿Pero qué relación hay entre estas dos historias?

El hecho de que la sociedad piense que el hombre debe ser fuerte, y siempre puede defenderse de ataques de tipo sexuales, conlleva a que si existe una fractura de ello se quiebren las costumbres con las cuales fuimos educados.

Esto implica que, si un hombre es violado, demuestra que existe debilidad en el ser que representa la fuerza, generando rechazo, burlas y desprestigio en aquellos hombres a los que le vulneraron su hombría o fortaleza por no defenderse.

Además, en ambas historias se puede concluir que la cultura machista cree el sentimiento de vergüenza, haciendo que en vez de sentir solidaridad se creen mensajes de sátiras, amedrentamiento, incluso de amenazas.

Lo bueno de que estas historias salgan a la luz es que se vea que no todos los hombres por el simple hecho de ser hombres son fuertes, y que una violación es violación ya sea en un hombre o en una mujer.